lunes, 30 de abril de 2012

Bolsos, bolsos...

Me encantan los bolsos, lo confieso. Tendría montones. Normalmente uso bolsos enormes, con un bebé siempre hay mil cosas que llevar, y acabo cargando con un lastre de cien kilos, con el consiguiente dolor de espalda ¡¡¡!!!. Sólo suelo llevar bolsos pequeños cuando me arreglo. De esos en los que caben las llaves, el carnet y una barra de labios (y pañuelos, claro, imprescindibles en las bodas). En estos me temo que no cabría ni eso, sobre todo porque están rellenos de bizcocho, pero eso si, son elegantes, brillantes y...deliciosos!!


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